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Reportaje Especial de ScubaDelivery
Murió la
submarinista Audrey Mestre al intentar romper record mundial de apnea
Biografía

La submarinista francesa Audrey Mestre
falleció el 12 de octubre en momentos en que intentaba alcanzar una
nueva marca mundial de buceo libre, en la que procuraba llegar hasta 171
metros de profundidad, mar adentro.
A pesar de que se trataba de uno de los momentos más importantes de su vida,
la atleta Audrey Mestre, se observó triste y pensativa, momentos antes del
intento que le costó la vida.
La buceadora francesa realizó varias pruebas con éxito, antes de sumergirse
definitivamente, sin advertir nada anormal. La joven atleta había entrenado
por cuatro meses para estar preparada para el evento, en que trataría de
romper el récord mundial. De batir la marca, Mestre y su esposo sentarían un
precedente al superar ambas categorías, tanto femenina como masculina.
Antes
de hundirse en la profundidad del mar, tratando de alcanzar los 171 metros,
Audrey se despidió con un beso de su esposo y entrenador Pipín Ferreras,
quien estuvo a cargo de los detalles de la operación.
Previo y durante el evento estuvo lloviendo en el área. El accidente ocurrió
en un lugar previamente seleccionado, a más de una milla de la playa.
Al percatarse de que transcurría un tiempo en que no subía a la superficie,
dos buzos que acompañaban el grupo se lanzaron al mar y trataron en la
profundidad de prestarle asistencia, utilizando un equipo de oxígeno, pero
según se dijo, ya estaba desmayada.

La joven de apenas 28 años fue sacada en ‘‘estado crítico’’ por varios buzos
que la acompañaban en la hazaña, cuando transcurrieron más de los tres
minutos, en los que debió subir a la superficie, tras lanzarse a la
profundidad. Su fallecimiento se confirmó posteriormente, empero, al ser
sacada del agua, mostraba algunos signos vitales.
La hipótesis sostiene que el accidente se produjo cuando el equipo se le
atascó, ella envuelta en pesas, sin poder darle oportunidad de subir, ni
advertir el peligro, lo que habría provocado el desenlace trágico, cuando
aún no había alcanzado el fondo.
Desde el momento en que se lanzó a la
profundidad, en una modalidad que se conoce como ‘‘no límits’’,
transcurrieron 8:41 minutos hasta que fue subida a la superficie por los
buzos.
Fue llevada en una lancha rápida al
dispensario médico del hotel Vivas Dominicus, donde un médico que estaba
como huésped le prestó asistencia. Luego de los intentos en el dispensario
del hotel, la joven fue trasladada hasta la emergencia de la clínica Canela,
donde llegó sin vida.
La
marca mundial actualmente es de 162 metros (531.3 pies) y fue establecida
precisamente por Pipin Ferreras, su esposo y entrenador, quien la acompañaba
en el lugar al momento del accidente y trató de darle los primeros auxilios.
Las escenas del suceso quedaron captadas en videos y fotografía por un grupo
de 16 periodistas que fueron invitados a ser testigos de la hazaña,
patrocinada por la Asociación Internacional de Buceadores Libres (IAFD) y la
publicación FREEDIVEPRO.
Audrey Mestre y su esposo y entrenador Pipín Ferreras, estaban acompañados
de miembros de su equipo de buceadores, la mayoría de nacionalidad italiana
y varios franceses; así como jueces y comunicadores con quienes habían
partido desde el hotel momentos antes en varias embarcaciones.
No se pudo establecer si ella tenía posibilidades de manipular una señal,
desde la profundidad para ordenar subir la polea en caso de una emergencia,
como ocurrió.
A los comunicadores presentes, llamó poderosamente la atención, que, a pesar
del evento tener categoría mundial y ser patrocinado por la Asociación
Internacional de Buceadores Libres (IAFD) y la publicación FREEDIVEPRO, no
se previó equipos médicos ni personal para una emergencia.

Según las normas generales en este tipo de eventos y en competencias
similares, que ponen a prueba la capacidad física, ante cambio de presión y
riesgos, no sólo se tienen equipos de oxígeno, sino unidades de rescate
especializadas que incluyen equipos de resucitación cardiaca, para cuando
sea necesario. Los organizadores al parecer no pensaron en lo imprevisto,
dado que no había equipos médicos de emergencia, ni primeros auxilios, para
un riesgo de esta naturaleza.
La buceadora, permaneció durante 8:41 minutos debajo del agua y cerca de
cuarenta minutos, sin ser atendida por un médico especialista. Luego de los
intentos en el dispensarios del hotel, la joven fue trasladada hasta la
emergencia de la clínica Canela, donde llegó sin vida. Luego su cadáver fue
trasladado a una funeraria de Santo Domingo.
Biografía
Audrey
Mestre Ferreras, nació en el norte de Francia el 11 de agosto de 1974, en el
seno de una familia de buzos. A la edad de dos años y medio ganó su primera
medalla de oro en natación en una competición de 25 metros.
Comenzó a practicar buceo cuando tenía 13 años, pero no pudo obtener su
licencia hasta los 16, debido a las leyes de buceo francesas.
En 1990 la familia se trasladó a México y allí ella comenzó sus estudios de
biología marítima en la Universidad de La Paz.
Dibujo de Audrey M.
Sus estudios la pusieron en contacto con su
futuro esposo, el cubano Francisco "Pipín" Ferreras, plusmarquista mundial
en buceo libre, nacido en Matanzas (Cuba) en 1962.
En febrero de 1996, Ferreras organizó una inmersión de Buceo Libre en Cabo
San Lucas, en el estado mexicano de Baja California, a unos 250 kilómetros
al sur de La Paz, y Mestre no pudo resistir la tentación de viajar para
conocerlo.
Mestre tuvo en esa ocasión la oportunidad de acompañar a Ferreras para
fotografiarlo, filmarlo y servir en calidad de buzo de seguridad hasta una
profundidad de 135 metros.
En ese trance también se involucraron la francesa y el cubano, y ese mismo
año ella se mudó a Miami con él.
Con Ferreras como entrenador, Mestre se interesó más aún por el buceo libre
y el 29 de mayo de 1997, sus conocimientos, esfuerzos y dedicación dieron
resultado, cuando logró sumergirse a 80 metros con un trineo lastrado en
aguas de la isla Gran Caimán, al sur de Cuba, para anotarse el récord de
Mujeres Francesas en Buceo Libre.
Al año siguiente, batió su propio récord con un inmersión a 115 metros, que
realizó acompañada por Ferreras.
El 13 de mayo de 2000 en aguas del archipiélago español de Canarias, Mestre
estableció el récord mundial femenino de 125 metros, en dos minutos y tres
segundos, colocándose en el quinto lugar de buceo libre, de hombres y
mujeres.
Su próximo logro lo obtuvo el 19 de mayo de 2001, al descender 130 metros
frente a la costa de Fort Lauderdale (Florida), al norte de Miami.
El sábado la buceadora intentó superar el récord mundial, establecido por su
esposo y entrenador, quien llegó a 162 metros frente a la isla mexicana de
Cozumel el 18 de enero del 2000.
En aguas de una playa dominicana cerca de La Romana, Mestre descendió con un
trineo lastrado de unos 90 kilos, pero tuvo que ser sacada a la superficie a
los 9 minutos y 44 segundos de sumergirse por buzos de la compañía italiana
Mares que patrocinaba el evento. Los esfuerzos que se realizaron por
revivirla en el trayecto de dos millas y media en lancha rápida hasta un
hotel de la playa fueron nulos.
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(Fuentes: El Nacional, Diario
Listín, Miami Herald, IAFD)
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