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No es la oxígoma -algún día la inventaran - pero
este secreto promete mejorar dramáticamente su consumo de aire,
volverlo un buzo más ecológico y quitarle un gran peso de encima
Guácharo
Cuando estamos
comenzando a bucear, el
Control de la
Flotabilidad se ve como algo
sencillo: Simplemente inflamos nuestro chaleco compensador para levantar
el peso que llevamos encima y mágicamente obtenemos un estado de
flotabilidad neutral. Pero casi todos hemos experimentado que la teoría
y la practica no van precisamente aleteando juntas. Muchos de los
problemas e incomodidades que puede sufrir un buzo, dentro y fuera del
agua, se deben básicamente al mal manejo (o desconocimiento) de las
correctas técnicas de flotabilidad neutral.
Los altos consumos de
aire son el resultado de la continua batalla para mantenerse dentro del
agua sin ir arrastrándose por el fondo como una manta raya o
disparándose a superficie si se quiere contemplar algo que está a 2 ó
3 mts de profundidad. Y una de las causas de esta situación es la de no
estar familiarizado con el equipo que utilizamos (trajes, chalecos,
tanques y plomos). La mayoría de los buzos están sobrelastrados en su
lucha por hacer un descenso inicial rápido, pero una vez abajo empieza
el show: Utilizan el chaleco como un ascensor (el botón rojo para
arriba y al azul para abajo) subiendo y bajando por la columna de agua y
lo que menos hacemos es disfrutar del paisaje y la fauna marina. Al
final quedamos cansados, con dolor de cabeza, sin aire, y una inmersión
que fácilmente pudo durar 60 minutos termino en media hora de stress.
Con el
Control de la
Flotabilidad un buzo podrá:
Hacer inmersiones sin esfuerzo y más divertidas.
Aumentar su tiempo de fondo al reducir el consumo
de aire.
Interactuar positiva y ecológicamente con el medio
acuático.
Clasificación
Comencemos desde
un principio, las habilidades de flotabilidad aprendidas en el curso
básico son eso, básicas. Por seguridad y razones practicas la mayoría
de los nuevos buzos son sobrelastrados durante su entrenamiento. Esto
tiene sentido cuando se aprende a bucear pero no es una buena base
cuando se quiere tener maestría en la flotabilidad. Para conocer en que
nivel de habilidad se encuentran cada uno(a) de Uds. dividiremos la
flotabilidad en tres niveles:
Básico:
El
Control de la
Flotabilidad se obtiene
haciendo frecuentes ajustes en el chaleco. El buzo no puede -horizontal
ni verticalmente - suspenderse cerca del arrecife o del fondo. Debe
aletear para mantener una posición apropiada en el agua.
Intermedio: El
buzo es más observador en la elección de su lastre y comienza a
utilizar la respiración para manejar la flotabilidad y no ayudarse con
amplios ajustes del chaleco. El suspenso vertical y horizontal se
mejora, pero todavía hay que aletear para mantener una posición. Está
bien lastrado para una flotabilidad neutral pero no lo ha dominado para
cualquier posición y profundidad..
Experto: El
buzo está perfectamente lastrado, sin importar el tipo de traje que
utilice. El chaleco es rara vez utilizado y en tal caso sirve más como
implemento de seguridad en superficie que de compensador de flotabilidad
bajo el agua. No solo tiene maestría en su flotabilidad sino que puede
mantener casi cualquier posición a cualquier profundidad sin aletear o
utilizar sus manos.
Lastrado
Pero vamos al
agua!. Lo primero que debemos establecer es el correcto lastrado. Para
empezar busquemos una playa con poco oleaje y que sea profunda en la
cercanías de la orilla (Chichiriviche o Morrocoy). Debemos estar con
nuestro equipo básico: Nuestro traje, aletas, guantes, caretas y
snorkel -sin el cinturón de lastre-. Una vez equipados saltemos al
agua. Lo primero que van a notar es una reacción automática: Van a
aletear para mantenerse a flote (esto lo hacen inclusive con el chaleco
compensador full inflado).
Lo primero es
hacer el esfuerzo de no aletear, y puede que esta se la herramienta más
útil para mejorar el
Control de la
Flotabilidad. Luego de controlar la
patada relaje su respiración: Inhale y exhale suavemente. Es normal que
un buzo novato se emocione cuando entra al agua, lo malo es que está
aumentando entre 4 y 8 lbs su flotabilidad positiva. Esto pasa porque
nuestra respiración en una situación así se torna más frecuente y
profunda y los pulmones se llenan excesivamente de aire. Necesitaremos
más peso para compensar esta flotabilidad que si estuviésemos
relajados y sin aletear.
Una vez calmados
por un par de minutos, nos colocaremos de forma vertical, con nuestra
careta en posición, las piernas juntas y los brazos extendidos a los
lados y la cabeza recta viendo hacia adelante. Al exhalar y detener la
respiración por un momento, el cuerpo se hundirá hasta que el nivel
del agua cubra la careta pero sin sumergir completamente la cabeza. Si
la careta se mantiene fuera del agua iremos agregando a nuestro
cinturón (que ahora empezaremos a ponernos) pastillas de 1 o 2 libras.
Esto hay que hacerlo lentamente y probar de 2 en 2 lbs. Asegúrese de
balancear correctamente el peso en el cinturón (no tres pastillas en un
lado y una en el otro). Cada vez que agregue peso deje de aletear y
relájese. Otra técnica es, manteniendo la misma posición vertical,
respire suavemente y vea si en el intermedio de su respiración el nivel
del agua está en la mitad de la careta. Si es así, ha obtenido la
flotabilidad correcta y no necesita más lastre.
En la próxima entrega
veremos cómo corregir la posición bajo el agua y hacerla paralela al
fondo, control de la respiración e interacción con el ambiente. |